Aprender es algo que hacemos desde que nacemos. Los primeros años de vida son esenciales en la formación de conductas nuevas, y la primera técnica para aprender es simplemente observar.
Los niños, sobre todo los más pequeños, están constantemente observando lo que les rodea y aprendiendo de ello.
Es lógico; es su marco de referencia, lo primero que conocen y, por tanto, lo que consideran único y verdadero, sin cuestionarse nada más.
Conductas aprendidas para el futuro
El estilo de comportamiento y el patrón de conductas que seguirá ese niño en sus próximos años dependen en gran parte de esta etapa. Y esto sirve tanto para conductas positivas como para negativas.
Si ve que sus padres critican a cualquier persona por algún defecto, aprenderá que lo correcto es criticar a los demás; si ve que sus padres ayudan a la vecina a llevar la compra, aprenderá que lo correcto es ayudar al que lo necesita; si ve que sus padres se hablan a gritos e insultos, aprenderá que lo correcto es ese estilo de comunicación; si ve que sus padres aceptan las críticas y son tolerantes, aprenderá que lo correcto es esa forma de comportarse.
"Un buen ejemplo vale más que mil palabras"
Todo eso que ha aprendido será lo que haga de mayor. En la práctica clínica queda demostrado cada día: la mayoría de personas se comportan según lo que aprendieron de pequeños.
La gente que sufre algún episodio de depresión, en muchas ocasiones, ha tenido un padre o una madre con un estilo de personalidad depresivo; los maltratadores suelen haber sido agredidos o maltratados cuando eran niños, o alguno de sus padres era violento con el otro; las personas inseguras o con miedo a que ocurra algo terrible han tenido, muchas veces, unos padres que les han protegido de absolutamente todo (como vimos en “Padres sobreprotectores, hijos con miedo”).
Y como éstas, otras muchas conductas se las debemos a nuestros padres.
Con un inspirador mensaje sobre el amor, la amistad duradera y las discapacidades mentales, Cuerdas, el cortometraje de animación español que se quedó con el premio Goya, ha impactado a las redes sociales en perjucio de sus creadores.
El video fue colgado sin permiso en YouTube, por lo que el clip original ya fue retirado de esa plataforma. Sin embargo, en los primeros dos días consiguió más de 465.000 reproducciones, de acuerdo con el Huffington Post.
"Hemos detectado en los últimos días una serie de copias ilícitas de nuestro corto en canales como YouTube, Dailymotion, etc. Creemos que la gente que sube estas copias y las comparte lo hace con la mejor intención, pero sabed que esto nos está perjudicando de cara a futuras selecciones en certámenes y festivales", advirtió el equipo de producción en la cuenta de Facebook oficial del cortometraje.
"Por ello, os rogamos que no déis difusión a estos vídeos, que además están siendo denunciados y eliminados por vulnerar los derechos de autor", agrega.
En 11 minutos, Cuerdas relata la historia de una dulce niña que vive en un orfanato, quien crea una conexión muy especial con un nuevo compañerito de clase que padece de una parálisis cerebral. El director español radicado en Guadalajara, España, Pedro Solís, reveló que el cortometraje está inspirado en sus hijos, Alejandra y Nicolás.
"Es parte de mi vida. El niño es mi hijo. La silla es la de mi hijo, que fue lo primero que modelé para el corto. Son sus manitas finitas, sus piernecitas, sus dientes rotos de la medicación, su pelo rizado. Es él", confesó este martes en una entrevista radial.
"Llevamos tres días denunciándolo y no hay manera de quitarlo. Por otra parte, estoy orgulloso de que tantísima gente lo haya visto, pero que sepan que si yo iba a comprar una silla nueva para mi hijo, ya no la voy a comprar, desde luego", añadió el cineasta, quien ya había ganado otro Goya en el 2011 por La Bruxa, otro cortometraje también inspirado en la situación de su pequeño.
La historia de "Cuerdas" se basa en la amistad y la manera de jugar de los hijos del director Pedro Solís.
Por lo general, las producciones no son subidas a la web porque algunos festivales exigen, como uno de los requisitos de inscripición, que las obras no estén publicadas en medios digitales ni en cines.
Pese al reclamo de derechos de autor sobre el cortometraje, aún hay copias subidas por otros usuarios que se pueden visualizar en YouTube.
La cineasta nacional Laura Astorga, directora de Princesas Rojas, explicó que a los festivales les interesa tener la exclusiva, por lo que las copias piratas en Internet representan una amenaza para seguir participando en este tipo de eventos.
"Como ganó el Goya, la gente lo buscó y lo vio, entonces ya se quemó. Hubieran podido seguir festivaleándolo, pero es probable que ya no", comentó.